La operación fue realizada por el director del proyecto de INVAP, Matías Carcedo, quien durante el vuelo monitoreó la captura de las imágenes de alta precisión. Este equipamiento permite no solo obtener registros fotográficos detallados del territorio, sino también observar en tiempo real el estado de los incendios y detectar puntos de calor.
El objetivo del vuelo fue cartografiar la cobertura vegetal y generar capas de información para la planificación operativa y logística de respuesta. El avión observador está equipado con sensores ópticos de alta resolución para mapeo y cámaras térmicas de última generación capaces de detectar variaciones de temperatura incluso a través de humo y en condiciones de baja visibilidad.

Esta herramienta clave incorporada por el SPLIF asegura la detección rápida de puntos de calor y posibilita priorizar despachos de brigadas y aerovigilancia, optimizando recursos y reduciendo tiempos de respuesta.
El trabajo conjunto entre INVAP y SPLIF forma parte de un plan integral que además incluye la colocación de camaras en 9 puntos estratégicos. En las próximas semanas se prevé el procesamiento y análisis detallado de las imágenes recolectadas.
La incorporación de esta tecnología busca reducir la superficie afectada por incendios, minimizar daños ambientales y socioeconómicos y fortalecer la resiliencia de comunidades cordilleranas. El proyecto también apunta a consolidar a Río Negro como referente en el uso de soluciones tecnológicas para la gestión de emergencias ambientales.