El delincuente había ingresado al edificio tras provocar daños en el techo y en una pared, pero fue descubierto antes de concretar el robo.
Todo comenzó cuando desde el centro de monitoreo de alarmas se alertó sobre un ingreso no verificado en el supermercado. En un primer momento, los efectivos recorrieron el lugar y comprobaron que los accesos principales no presentaban signos de violencia. Sin embargo, pocos minutos después, el seguimiento de las cámaras de seguridad permitió detectar la presencia de una persona dentro del establecimiento.
Con esa información, los policías regresaron al comercio y, con la autorización del personal responsable de la sucursal, ingresaron para realizar una inspección. Fue así como localizaron al sospechoso escondido en el sector de electrónica, donde fue reducido y detenido antes de que pudiera abandonar el lugar.
Durante la recorrida por el edificio, los uniformados constataron que el hombre había logrado ingresar tras abrir un paso a través del techo y una pared, una maniobra que ahora forma parte de la investigación.
El hombre fue sorprendido mientras aún permanecía dentro del supermercado, lo que permitió impedir que el delito se consumara.
Finalmente, se convocó al Gabinete de Criminalística para realizar las pericias correspondientes, mientras la Justicia avanzó con las actuaciones por una tentativa de robo agravado por escalamiento y efracción.
