Con la llegada de las bajas temperaturas, sostener la práctica regular de actividad física se convierte en un desafío para gran parte de la población. La importancia de incorporar el movimiento a la vida cotidiana también se refleja en los datos.
Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) del Ministerio de Salud de la Nación, el 49,6% de la población de Río Negro presenta un nivel bajo de actividad física.
Esta situación convierte al sedentarismo en uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT), como hipertensión arterial, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Frente a este escenario, el Ministerio de Salud destaca la necesidad de promover hábitos saludables de manera integral. Realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física es una de las principales recomendaciones para cuidar la salud, siempre acompañada por una alimentación variada y equilibrada, priorizando alimentos de estación, una adecuada hidratación y la permanencia en ambientes libres de humo de tabaco.
Actividad física al aire libre
Si hace mucho frío, el movimiento también puede ser en casa
Las bajas temperaturas o las condiciones climáticas adversas no tienen por qué significar una pausa en la actividad física. En casa se pueden realizar circuitos con ejercicios de fuerza utilizando el propio peso corporal —como sentadillas, estocadas y flexiones de brazos—, subir y bajar escaleras de manera controlada, bailar al ritmo de la música o seguir rutinas guiadas mediante videos disponibles en diferentes plataformas.
Escuchar al cuerpo
Ante la aparición de dolor en el pecho, mareos, dificultad importante para respirar o cualquier otro síntoma de alarma, se recomienda interrumpir el ejercicio y consultar de inmediato con un profesional de la salud.
Mantener un estilo de vida activo durante todo el año representa una de las estrategias más efectivas para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.
