Todo comenzó cerca de la 1.40 en calle Chichinales al 1600, cuando un llamado alertó por detonaciones contra una vivienda. Al llegar, los efectivos encontraron impactos de bala en el portón y una perra dogo herido. Sin embargo, lejos de tratarse de un hecho aislado, la situación escaló rápidamente. Minutos después se registraron nuevos disparos en el barrio 2 de Febrero, incluso mientras el personal policial de la Comisaría 45° ya trabajaba en el lugar, lo que obligó a reforzar la presencia en la zona.
En paralelo, otro episodio sacudió al barrio Anaí Mapu. Allí, un grupo de personas que se desplazaba en un Ford Fiesta rojo fue atacado a tiros. Como consecuencia, una joven de 18 años ingresó de urgencia al hospital local con una herida de arma de fuego en la cabeza, en uno de los hechos más graves de la noche. A esto se sumaron reportes de disparos al aire en calle Río Negro, lo que terminó de configurar un escenario de extrema tensión en distintos sectores de la ciudad, con hechos relacionados entre si.
Frente a este cuadro, y con intervención judicial, se ordenaron allanamientos simultáneos durante la mañana en domicilios vinculados a la investigación. Los procedimientos se realizaron entre las 10 y el mediodía en el barrio 2 de Febrero, incluyendo manzana W, calle Valcheta al 1600, sector Los Gorriones y calle 17 de Julio al 1600, con participación de personal policial, unidades especiales y el Grupo COER.

Los resultados fueron contundentes. En una vivienda del barrio 2 de Febrero se secuestraron 33 municiones calibre 9 mm, un estuche de arma de fuego, un equipo de comunicación tipo handy y siete teléfonos celulares, además de 10 cogollos de cannabis, lo que derivó en una imputación por infracción a la ley de drogas.
En calle Valcheta al 1600, los efectivos incautaron cuatro teléfonos celulares, mientras que en el sector Los Gorriones se sumaron tres dispositivos más, todos elementos fundamentales para el análisis de comunicaciones en el marco de la causa.
Por su parte, en calle 17 de Julio al 1600 se concretó uno de los hallazgos más sensibles: dos armas de fabricación casera tipo “tumberas”, un cartucho calibre 12 y tres teléfonos celulares, junto con marihuana. También en este caso se dio intervención por infracción a la ley 23.737.
Además, el trabajo policial se extendió al hospital local, donde se encontraba el vehículo baleado en Anaí Mapu. En el interior del Ford Fiesta rojo, personal de Criminalística secuestró un cargador de arma 9 mm con cinco municiones y siete municiones adicionales, incorporando evidencia clave para la causa.
En total, el operativo permitió incautar:
A lo largo de las diligencias también se realizaron entrevistas, pericias en los lugares de los hechos y resguardo de evidencia, lo que permitirá avanzar con precisión en la reconstrucción de la secuencia de violencia que se desató durante la madrugada.
Así, en pocas horas, la Policía no solo logró intervenir en distintos puntos calientes, sino que además reunió pruebas concretas que hoy sostienen la investigación a cargo de la fiscalía de turno.
La respuesta fue inmediata y contundente: frente a una noche marcada por disparos, el operativo permitió frenar la escalada, asegurar evidencia y avanzar sobre los responsables. La investigación sigue en marcha.