El procedimiento se llevó adelante entre la medianoche y las 02.30, donde se desarrollaba el evento. Allí, efectivos que cumplían servicio adicional implementaron requisas personales protocolarias en el acceso, con el objetivo de prevenir el consumo y la circulación de estupefacientes dentro del lugar.
Y los resultados no tardaron en aparecer. En los primeros minutos de control ya se habían detectado pequeñas dosis de sustancias en polvo que, tras ser sometidas al reactivo orientativo, arrojaron resultados positivos para anfetamina y metanfetamina. En total, seis personas mayores de edad, provenientes de distintas localidades del Alto Valle y con edades que oscilan entre los 20 y 40 años, quedaron vinculadas por infracción a la ley de estupefacientes.

Además, durante los controles también se secuestraron comprimidos con inscripciones de dosificación que reaccionaron positivamente para metanfetamina y ketamina, así como cigarrillos de marihuana y hongos alucinógenos. La mayoría de las sustancias detectadas estaban asociadas a drogas sintéticas, cuyo consumo suele incrementarse en este tipo de eventos masivos.
Por otra parte, intervino personal especializado de Toxicomanía, que realizó los narcotest correspondientes y formalizó el secuestro de los elementos. La Fiscalía de Atención Inicial tomó intervención inmediata y dispuso las actuaciones de rigor.
Este tipo de controles preventivos forman parte de una estrategia sostenida del Ministerio de Seguridad de Río Negro para reducir riesgos en encuentros multitudinarios. En fiestas electrónicas, donde históricamente circulan drogas de diseño, la presencia policial en el ingreso no sólo apunta a detectar delitos, sino también a cuidar la salud de los asistentes.